Las
lendreras son herramientas indispensables para la eliminación de piojos y liendres, pero su uso no es tan sencillo como parece si queremos maximizar su eficacia. Muchos padres y madres se decantan por esta opción recomendada por pediatras y profesionales de la salud debido a que no son agresivas con la persona que padece la infestación. Vamos a ver paso a paso cómo debemos utilizar la lendrera para obtener los mejores resultados.

Requisitos para utilizar la lendrera

Antes de comenzar debemos tener todo lo que necesitamos preparado ya que nos facilitará mucho la tarea y, además, reducirá la posibilidad de que nos contagiemos nosotros mismos y el resto de personas que conviven con el afectado. Los requisitos iniciales antes de comenzar son:

  • Dispón de buena cantidad de luz. Preocúpate por escoger un lugar de la casa donde tengas luz directa y constante, por ejemplo de un flexo con pie movible que puedas utiliza para apuntar a la zona de interés. Además, piensa que podéis estar ahí bastante tiempo (los profesionales reducen esto a pocos minutos, pero si lo hacemos desde casa podemos estar horas), por lo que es conveniente que la luz se pueda mover para los cambios de postura.
  • Cuidado con las liendres que quitemos. Al pasar la lendrera se desprenderán huevos y se quedarán enganchados piojos, que deberemos quitar para realizar la siguiente pasada. Para ello deberemos tener a mano una toalla donde ‘limpiar’ el peine antipiojos. También es recomendable poner una bolsa de basura alrededor de la silla donde esté situado el niño o niña afectados, porque en ocasiones muchos de estos parásitos caerán. Para facilitar la posterior limpieza este plástico recogerá muchos de ellos.
  • Utiliza una lendrera de calidad. Ya hemos visto cuáles son las características que deben tener las lendreras, y cuáles son las más recomendables si queremos adquirir una. Sean o no las que te proponemos, ten siempre presente cómo debe ser una buena lendrera para elegir correctamente.

Paso a paso: cómo utilizar la lendrera

A continuación vamos a ver, paso a paso y con detenimiento, qué consejos debemos llevar a cabo para aplicar un tratamiento correcto con lendrera.

Paso 1: Prepara el cabello y desenrédalo

Antes de empezar deberemos limpiar bien el cabello con un champú normal, de forma que durante el paso de la lendrera no confundamos los huevos de los piojos con meros residuos o caspa. Hay que ser muy escrupuloso con no dejar ninguna liendre viva, por lo que cualquier ayuda para evitar confundirnos es bienvenida.

Una vez el pelo esté limpio podemos mojarlo para facilitar el deslizamiento del peine. También vale utilizar algún tipo de acondicionador o aceites especiales para tal efecto, aunque siempre aquellos que no agredan a la salud del pequeño. No olvidemos que es muy probable que la persona afectada tenga heridas en el cuero cabelludo (por rascarse o por las incisiones de los propios parásitos), por lo que un producto químico agresivo puede ser contraproducente al entrar en contacto directo con el interior del cuerpo.

Dedica tiempo a que el pelo de la persona sobre la que vamos a realizar el tratamiento esté bien desenredado. Generalmente y si no somos profesionales es prácticamente imposible eliminar los piojos de las zonas con remolinos, ya que estos se esconden con mucha facilidad. Si vemos que el cabello tiene zonas con remolinos o con gran cantidad de pelo es conveniente acudir directamente a un centro especializado en la eliminación de piojos y liendres, ya que en caso contrario es muy difícil que terminemos con la plaga y estaremos extendiendo el tiempo que dura la pediculosis.

Paso 2: pasa la lendrera

Las lendreras tienen una forma muy particular. Al no ser un peine normal es muy difícil cambiar de dirección una vez hemos introducido la base del cabello entre las púas, por lo que deberemos mantener siempre el mismo sentido. Debemos pasar la lendrera desde el cuero cabelludo hasta las puntas, intentando que los piojos que quitemos no caigan en las zonas que ya hemos revisado.

Cuando se pasa la lendrera es recomendable utilizar la luz del flexo para comprobar que no queda ningún punto blanco adherido al cabello. Si es así habrá que hacer una nueva pasada (tantas como sea necesario) y, si la lendrera es incapaz de arrastrar todos los huevos, tendremos que hacer uso de nuestros dedos para arrancarla.

Generalmente, si no disponemos de las herramientas profesionales (herramientas que sí son accesibles para los centros especializados en pediculosis) es muy difícil que los piojos no se escapen y se expandan de nuevo a las zonas que ya se han revisado, haciendo que la plaga vuelva a aparecer.

Paso 3: cuidado con los piojos y liendres que quedan vivos

Los piojos y las liendres son muy difíciles de eliminar si no somos profesionales, y es bastante común que se queden algunos vivos. Esto es muy peligroso (aunque difícil de evitar con las lendreras que se pueden adquirir por los particulares), porque hacen que la infestación vuelva a aparecer a los pocos días. Además, esta situación puede hacer que los parásitos se sigan extendiendo, ya que el niño o niña suele estar en contacto durante este periodo de tiempo con compañeros de clase. 

Pediatras y especialistas en salud recomiendan acudir a centros especializados en la eliminación de piojos y liendres que garanticen que esta expansión se detenga, ya que sus tratamientos son más rápidos y eficaces.

Precauciones adicionales antes de cantar victoria

Una vez hayamos realizado los pasos anteriores debemos asegurarnos de que no hay posibilidad de un nuevo contagio con los piojos y liendres que hemos eliminado. Para ello deberemos hacer, como mínimo, lo siguiente:

Lava la ropa a alta temperatura. Los piojos no resisten temperaturas elevadas por lo que, para asegurarnos de que la ropa que ha estado en contacto durante el tratamiento (toallas, camisetas, pantalones, etc.), es recomendables meterlas directamente en la lavadora y poner un programa que les someta a esta situación. Para asegurarnos muchos profesionales aconsejan hacer dos coladas.

Cuidado con los peines utilizados. Es muy importante revisarlos y lavarlos bien ya que, aunque no pueden sobrevivir más de dos días sin alimentarse, sí que es común que aprovechen cualquier contacto con el pelo para volver a reproducirse.

Uso de liendres en casa: ¿Qué suele suceder?

El problema de utilizar lendreras en casa es que las estadísticas no acompañan y, aunque son métodos mecánicos que no hacen daño a los más pequeños, una revisión realizada por personas no experimentadas suele terminar en una nueva aparición de la infestación a los pocos días. Y es que los padres y madres no están acostumbrados a este tipo de tratamientos y, aunque los realizan con mucho cuidado, es inevitable dejar restos de piojos o liendres que vuelven a hacer que la pedicuoslis prolifere de nuevo.

Por esta razón muchos dermatólogos y pediatras recomiendan directamente acudir a un centro especializado en la eliminación de piojos y liendres, porque son soluciones que garantizan la eliminación y que impiden que la plaga se siga extendiendo en los colegios.

Imagen del peine: Dean Hochman