En los centros especializados en la eliminación de piojos y liendres tenemos claro que hay ciertas épocas del año en las que, inevitablemente, comienzan a darse contagios de piojos. En en estos momentos cuando los colegios suelen avisar a las familias de que se está dando este problema, un momento en el que en nuestros hogares nos comenzamos a preguntar cómo podemos saber si tenemos piojos. Aunque en ocasiones resulta muy evidente, no lo es tanto en otras, sobre todo si lo que queremos es ‘pillarlos’ por sorpresa y lograr que su erradicación sea más sencilla.

¿Cómo saber si tengo piojos?

Los piojos tienen, como ya hemos comentado en otros artículos, varias fases en su ciclo de vida. En todas ellas es posible verlos a simple vista, aunque debemos ser precavidos y conocer bien cuál es la forma, color y, en general, comportamiento, de los piojos, para no equivocarnos y hacer un seguimiento rápido y eficiente.

La inspección visual en el caso de la pediculosis es, por tanto, la mejor manera de descubrirlos. Suelen encontrarse agrupados en remolinos, nuca y detrás de las orejas. En cuanto a su aspecto, los piojos pueden encontrarse en forma de liendres (pequeños puntos marrones adheridos fuertemente a los pelos), ninfas (piojos en su edad más temprana, con un color más claro) y adultos (con un color más oscuro y marcado).

ciclo de vida piojos

También puede ser un indicio de la existencia de piojos las liendres que están vacías, es decir, aquellas de las que ya ha salido la ninfa. Estas suelen ser más blancas que las normales, y tienden a desprenderse del cabello con mayor facilidad.

Una inspección adecuada conlleva varias fases, algunas de ellas centradas en los indicios mientras que otras intentan saber si se tienen piojos viéndolos directamente. Los indicios son bastante reconocibles, pudiendo enumerarlos de la siguiente manera:

  • Si el pequeño o pequeña se rasca el cuero cabelludo constantemente. Este hecho se da, como ya comentamos en nuestro artículo centrado en explicar por qué pican los piojos, por las heridas producidas al alimentarse de la sangre de la persona que los padece. Desde este punto de vista es posible ver, debido a esta molestia constante, pequeñas llagas producidas por infecciones tanto en las heridas creadas por los propios parásitos como por las uñas del niño o niña al rascarse.
  • Sensaciones acrecentadas durante la noche, principalmente debido a que los piojos suelen utilizar estas horas para alimentarse con mayor actividad.
  • Si la persona padece de un cosquilleo, picor y sensación de que algo se mueve entre el pelo (indicio de que, efectivamente, los piojos están ‘caminando’ por el cuero cabelludo).

¿Cuál es la mejor manera para inspeccionar el cabello de mi hijo o hija?

Una inspección adecuada, sobre todo tras observar algunos de los indicios descritos anteriormente, es crucial para detectarlos a tiempo y que el tratamiento sea lo más rápido y efectivo posible. La manera más efectiva para inspeccionar el cuero cabelludo se centra en las siguientes fases:

recomendaciones para que no vuelvan los piojos

  • Divide el cabello en secciones. Utilizando pinzas, gomas o similares, separar la maraña de pelo te ayudará a saber si tu hijo o hija tiene piojos con más facilidad. Lo más habitual es hacerlo en cuatro cuadrantes, de forma que la inspección se realice con rapidez en cada uno de ellos.
  • Ve por mechones. Dentro de cada cuadrante, y como si estuvieras haciendo una coleta, ve separando capas de mechones de forma que puedas cubrir toda la zona sin dejar partes sin revisar.
  • Busca las liendres. Estas suelen estar adheridas al cabello por un pegamento que secretan los piojos hembra al ponerlos, por lo que si intentas separarlas te resultará difícil. Su color es marrón, y tienen el tamaño aproximado del diámetro de una aguja de coser.
  • Busca piojos vivos. Esto suele ser, en ocasiones, complicado, ya que estos insectos suelen huir con rapidez. A pesar de ello haber separado el cabello en cuadrantes nos puede ayudar a encontrarlos incluso aunque cambien de zona para escapar de la luz. A veces también es útil parar de separar mechones y, sencillamente, quedarnos mirando con tranquilidad. Los piojos, al moverse, son más visibles por el contraste del pelo que está quieto.
  • Utiliza lendreras y peines. Si no has logrado ver los piojos todavía pero sus característicos efectos secundarios siguen, deberás hacer un estudio más exhaustivo. En estos casos es conveniente utilizar lendreras después de mojar por completo el pelo. Para facilitar la labor algunas personas utilizan acondicionador o aceites, de forma que el cabello se deslice mejor por el peine. Si esta solución no resulta es conveniente acudir a un centro especializado en la eliminación de piojos y liendres.

¿Con qué podemos confundir los piojos y las liendres?

En la inspección para saber si tenemos piojos, sobre todo si estamos en alerta por un aviso del colegio, tendemos a confundir cualquier cosa con piojos. Hay que tener cuidado, porque no hay nada peor que un falso positivo en los piojos.

Generalmente la confusión viene en las liendres que, por otra parte, es el ciclo de vida de los piojos más fácil de detectar. Al fin y al cabo estas no se mueven. Los huevos, al ser marrones y muy pequeños, se confunden con frecuencia con caspa, pequeñas descamaciones del cuero cabelludo o, incluso, residuos de productos como los champús.

Para no equivocarnos la mejor manera es comprobar que la liendre está adherida al pelo. Si al intentar cogerla se suelta con facilidad no será una liendre, ya que el pegamento natural que utilizan los piojos es muy fuerte y resistente.

¿Por qué debo hacer el seguimiento desde casa?

En muchas escuelas suelen realizar seguimientos periódicos para encontrar piojos y liendres. A pesar de ello debemos tener clara una cosa, y es que en este tipo de instituciones los profesores tienen, por una parte, muchos niños que revisar. Por otra parte no son profesionales en ese tema (a pesar de que muchos de ellos, por la experiencia, pueden llegar a considerarse así). Estas dos razones nos llevan a pensar que este tipo de seguimiento no es, en todas las ocasiones, todo lo exhaustivo que debería.

Por tanto, si queremos cerciorarnos y saber si tienen piojos los miembros de nuestra familia, lo más adecuado es que seamos nosotros mismos los que realicemos inspecciones periódicas.

Además, si hemos realizado un tratamiento, es muy importante que el seguimiento se extienda durante las siguientes semanas al mismo. De esta manera podremos asegurarnos de que la infestación no vuelve a aparecer. Saber si nuestro hijo tiene piojos no es cosa de un momento puntual, sobre todo si hemos utilizado tratamientos que no garantizan la desaparición de la plaga (por ejemplo remedios caseros o champús y lociones).

¿Cómo puedo estar más tranquilo con respecto a los piojos?

Además de realizando inspecciones periódicas a nuestros hijos, existen otras opciones como los tratamientos preventivos y estudios realizados en los centros especializados en la eliminación de piojos y liendres. En estas instalaciones trabajan profesionales acostumbrados a realizar estas revisiones, evitando que se escape un caso de infestación y ayudando a eliminar a los piojos con rapidez en caso de que se detecten.